domingo, 16 de noviembre de 2025

Hagamos de lo difícil un paseo...

 



Bogotá: La ciudad de todos, la ciudad de las oportunidades, capital de Colombia y hogar de millones de colombianos que con su trabajo mueven al país. 







Según cifras del DANE, Bogotá tiene más de 8 millones de habitantes que viven, trabajan, estudian y se mueven en la ciudad.



Esta es una escena normal, es parte del paisaje urbano y  de la vida diaria de todos los que circulan en horarios de "oficina"

Todos buscan llegar a tiempo a sus lugares de trabajo o estudio; el problema es que son muchas, muchísimas personas en todos los medios de transporte posibles durante las famosas y temidas horas pico. 







Los servicios de transporte no dan a basto y las vías tampoco... 










Actualmente Bogotá está en obra para mitigar los efectos del trafico y ampliar la capacidad del transporte...










Al terminar la jornada, el regreso a casa tiene las mismas características, pero el día termina, se hace de noche, frecuentemente llueve y solo queremos llegar a casa... 









la espera se hace más larga...



y encontrar asientos vacíos es una excelente noticia.





Esta es la forma pesimista de ver la rutina diaria de un trabajador o estudiante promedio en Bogotá; sin embargo, hay que encontrar la forma de ver el lado positivo o aprovechar el tiempo. 






Una buena opción es buscar un medio de transporte alternativo, hacer ejercicio y usar la red de ciclorrutas que recorre las principales avenidas.  







Si otros medios de transporte no son una opción, hay que aprovechar el tiempo; ella por ejemplo, se maquilla en el bus 





Se pueden encontrar otras alternativas como escuchar música, podcast, radio o cualquier contenido que pueda entretener, informar o educar... 


El teléfono es una muy buena alternativa para encontrar la forma de pasar el tiempo. 

 Cada quien elige lo que más le gusta; yo prefiero los podcast que me hagan reír o que tengan  temas divertidos; la idea es distraerse y hacer el viaje más agradable.







Un buen libro puede convertirse en el mejor compañero de viaje. 










Si nada de esto funciona, queda tomar el día con positivismo, mirar por la ventana, disfrutar del paisaje urbano y encontrar las cosas bonitas de la ciudad...





Muchas veces la rutina hace que la capacidad de sorprenderse se pierda en medio del trafico y el afán; sin embargo, una buena actitud es la mejor arma ante las cosas difíciles. 


Siempre es bueno ver el vaso medio lleno y hacer de cada jornada un paseo...